


La alimentación es más que sustento. Es arraigo, es territorio, es derecho a existir y a habitar. En Gaza el hambre es una táctica deliberada para borrar del mapa a un pueblo entero y los vínculos que este tiene con la tierra.

Lo que comemos cuenta nuestra historia, cuenta también la historia de nuestro territorio. Y este territorio ha cambiado en el tiempo. Este campo los alimentaba, ahora aquí los buscan.

Son pocos los recetarios que hablan de los periodos de escasez, de momentos en los que se pasan penas a falta de alimento y en los que la recursividad se convierte en la mejor aliada de la cocina. De eso va el libro Las recetas del hambre.