
La memoria como alimento y el alimento como memoria
Hemos aprendido que la comida es un espacio de arraigo que lo mismo permite mantener vínculos con el lugar de origen que transformar los paisajes alimentarios del sitio de destino.

Hemos aprendido que la comida es un espacio de arraigo que lo mismo permite mantener vínculos con el lugar de origen que transformar los paisajes alimentarios del sitio de destino.

Los lugares hostiles no parecen ser un espacio apropiado para los goces de la cocina. Gracias al recetario «En la cocina de la memoria» podemos adentrarnos en la cotidianidad de quienes se encontraban en Terezin.

Lo que comemos cuenta nuestra historia, cuenta también la historia de nuestro territorio. Y este territorio ha cambiado en el tiempo. Este campo los alimentaba, ahora aquí los buscan.

Son pocos los recetarios que hablan de los periodos de escasez, de momentos en los que se pasan penas a falta de alimento y en los que la recursividad se convierte en la mejor aliada de la cocina. De eso va el libro Las recetas del hambre.